lunes, 2 de junio de 2014

#RetoWoet: Fase 6, equilibrio alimentario y compensando algún exceso

Mi segunda semana en la fase 6 ha venido rodeada de compromisos gastronómicos tan apetecibles, tras estos meses estrictos de dieta, que no he podido ni he querido renunciar a ellos
Lo cierto es que verme estabilizada en el peso que quiero y saber que tengo determinado un protocolo de compensación con la dieta woet, me animó a romper con la disciplina.

Al final de la semana, tras sustituir dos almuerzos por dos productos Woët durante 1 o 2 días posteriores al evento, mi peso no ha variado, he conseguido mantenerme y estoy encantada al comprobar que es posible, de vez en cuando, darse un capricho sin estropear todo el esfuerzo realizado.

Además, estos últimos días he compaginado el equilibrio Woët con las premisas básicas de la Ritmonutrición y estoy muy satisfecha con el resultado.

Cada vez son más los expertos que recomiendan una dieta sana adaptada a nuestros ritmos biológicos.
La Ritmonutrición  (o crononutrición) consiste en aplicar al campo de la nutrición los conocimientos de la cronobiología, rama de la biología que estudia los ritmos según los cuales funcionan los seres vivos.

Los ritmos son controlados por los llamados “relojes biológicos” que tenemos.
  


En el hombre, estos relojes biológicos están calibrados alrededor de las 24h del día (ritmo circadiano) y son reajustados cada día por los sincronizadores externos (alternancia día/noche o trabajo/reposo, vida social etc.). Nuestras células tienen noción del momento del día en que nos encontramos.

Su actividad diaria tiene dos fases:

• De las 5h a las 17h: generan la energía necesaria para las múltiples actividades que nos ocupan durante el día.
• De las 17h a las 5h: se dedican sobre todo a la reparación y la regeneración para estar listas para el día siguiente.

Según nuestro ritmo biológico existen pautas de nutrición:

• Hay que tomar los alimentos en el momento de máxima eficacia según los ritmos diarios.
• Hay que respetar el ritmo de 4 a 5 comidas diarias con horarios fijos para evitar los trastornos del comportamiento alimentario (sensación de hambre, picoteo, adicciones, etc.). Desayuno y merienda son las más importantes.
• Hay que prestar atención a las interacciones alimentarias para optimizar la absorción de los nutrientes que ingerimos (hierro y calcio, hierro y vitamina C, etc.).
• Los ácidos grasos saturados deben tomarse por la mañana, para cubrir las necesidades energéticas del día.
• Los ácidos grasos poliinsaturados Omega 3 por la noche, por su papel en la reconstrucción de las membranas celulares.

Los neuromediadores (como la dopamina, la noradrenalina, la serotonina o la melatonina) juegan un papel primordial en la regulación de muchos parámetros de nuestro organismo como el humor, el bienestar, los comportamientos alimentarios, el sueño, etc.

Estos transmisores químicos requieren un aporte de precursores: el triptófano y la tirosina (que permiten sintetizarlos), y obedecen a un ritmo biológico preciso:

Por la mañana y al mediodía es necesario un aporte de tirosina, que permite la síntesis de dopamina y noradrenalina. Estas dos catecolaminas favorecen la activación física e intelectual, una buena motivación, así como una capacidad de reacción frente al estrés recurrente.

Durante la mañana se necesita mente ágil y despierta, al igual que energía rápida que aportan los hidratos de carbono (pastas, cereales, legumbres etc.)

Por eso, es muy importante los hidratos de carbono tomarlos por la mañana, principalmente en el desayuno. También las proteínas animales deben ser ingeridas por la mañana y a mediodía (para activar los precursores de la tirosina).

• Por la tarde y la noche se requiere un aporte de triptófano, que a su vez permite la síntesis de serotonina y melatonina. Estas dos indolaminas favorecen la serenidad, la relajación, la tolerancia a las frustraciones, la disminución de las tendencias compulsivas, la preparación al sueño, etc.

Los lípidos (Omega 3 y 6 que contienen pescados o frutos secos entre otros), deben ser ingeridos por la tarde para asegurar un aporte de triptófano

Algunos de los productos Woët, como los toplets de chocolate y capuccino (batidos preparados para llevar) o las barritas (de chocolate crunch, coco crunch, limón crunch y manzana) aportan esta dosis necesaria de triptófano.

limón crunch

chocolate crunch

manzana crunch

Por todos los beneficios que os he comentado anteriormente, yo suelo reservarlos para las meriendas. Calman la ansiedad y además, están riquísimos.

Como veis, este método se basa en  darle al organismo lo que más le conviene en cada momento del día y es compatible con mis pautas y protocolo woet.

Cada semana os recuerdo que, si eres lectora de “Me lo dijo Fani” la clínica Francesa Dray de Madrid te regala la primera consulta de diagnóstico. Solamente tendrás que abonar los productos y visitas de seguimiento.

Clínicas Dray

MADRID
C/ Ortega y Gasset, 17 Esc B, 5ºD
28006 Madrid
Tel: 91 576 01 64 / 680 948 272
cf@doctorsimondray.com

La próxima semana vuelvo para comentaros mi visita a la Dra. Martín y sus recomendaciones. Mientras, puedes seguirme en las redes sociales.

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¡Feliz lunes!

1 comentario:

Aydita dijo...

Está bien saber estas cosillas! besos

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