lunes, 7 de septiembre de 2015

Septiembre y la vuelta a la rutina

Reconozco que este momento de vuelta a la "realidad", a la rutina, al orden del día a día, ¡me encanta!. Tras un largo "kit-kat" vuelvo reseteada y empiezo el curso con las pilas cargadas y los objetivos claros.
Sé que para todos, la vuelta al cole es algo dura, y por eso quiero compartir contigo este punto de vista optimista con
algunos trucos que te ayudarán a llevarlo mejor y arrancar con buen pie.

Si este verano has conseguido incorporar algo de ejercicio a tu vida ¡no pierdas ese hábito! . Encaja cuanto antes en tu día a día esos 30-45 minutos suficientes para mantener tu cuerpo y mente arriba. Prueba a ir y venir andando a trabajar,  sube las escaleras ¡olvida el ascensor!... La satisfacción y resultados serán tuyos, pero además, con tu ejemplo, ayudarás a que los que te rodean lo valoren e incluso se contagien.

¿Quieres un cuerpo sano, bonito y que nos facilite la vida por su agilidad y flexibilidad? Pues muy fácil: escúchate y elige una actividad con la que te puedas divertir y ser regular. Sabes que si lo organizas con más gente, por un lado es más ameno y os podréis animar uno al otro, pero también dependerás de esas personas. Según tu personalidad y modo de vida, sé realista. Y haz lo mismo a la hora de plantearte objetivos. Ten en cuenta que los resultados dependen de la constancia.

En cuanto a la alimentación, no seas estricta contigo. Procura tener claros los conceptos básicos como comer 5 veces al día, hacer de la comida un momento agradable, beber mucha a gua, cenar ligero y permítete un lujo de vez en cuando.

Y por último y no menos importante, cuídate por dentro y alimenta el alma: mímate, descansa, juega, ríe... Regálate
momentos y experiencias, desde un baño con velitas y música clásica, hasta un SPA en un lugar escondido del ruido. Un museo, un concierto o teatro, observar las estrellas, una charla, un paseo... La vida está llena de esos pequeños y cotidianos momentos mágicos y está en tu mano, disfrutarlos...¡Sonríe todo lo que puedas!.

Septiembre es el momento perfecto para:
1.- Poner los objetivos sobre la mesa.
2.- Ser consciente de lo que supone ir a por ellos y planificar una estrategia.
3.- Buscar una motivación a la que acudir cuando flaqueemos.
4.- Saber que si caemos, con levantarnos de nuevo y CONTINUAR, llegaremos.
5.- ¡No olvides disfrutar del camino y reirte de los errores!

¡Disfruta la vuelta al cole!

viernes, 4 de septiembre de 2015

Cómo conservar al vacío al estilo tradicional

Para que el alimento se conserve correctamente es necesario esterilizar previamente los recipientes


Desde la antigüedad se han buscado formas de proteger los alimentos para prolongar su vida útil, poder transportarlos y utilizarlos en estaciones del año en las que no suelen estar disponibles. Hoy os traigo, de la mano de yocomobien unos consejos para envasar correctamente conservas al vacío al estilo tradicional.

Es importante tener en cuenta lo siguiente:
·        Los botes que utilices deben ser de cristal con tapadera metálica de rosca, por ejemplo: los típicos botes de las mermeladas, alubias, garbanzos cocidos, etc…
·        La tapa no debe contener restos de óxido.
·        Los alimentos deben estar frescos o cocinados, pero siempre en buen estado.

Para hacer el vacío a un bote de conserva, el proceso es el siguiente:
·        Esterilizar los botes y tapas (separados), para ello introducirlos (vacíos) al baño maría. Después sécalos bien.
·        Introduce en los botes el producto que quieras conservar (sin llenar hasta arriba, dejando aproximadamente 1 cm vacío).
·        Cierra bien los botes con su tapa.
·        Introduce los botes en una olla llena de agua, de tal manera que los botes queden totalmente cubiertos con el agua.
·        Hervir y mantener en ebullición durante 20 minutos.
·        Después aparta la olla del fuego y deja que los botes de conservas se enfríen.
·        Cuando el agua esté  fría, saca los botes de ella y guardarlos.

También existe otra forma de conseguir el vacío, es más rápida y sencilla que la anterior, para ello:
·        Se llenan los botes con el alimento (en caliente) que se desee y se tapa bien.
·        Se les dan la vuelta, de tal manera que la tapa del bote esté en contacto con la mesa y se dejan en esa posición durante 24 horas. Transcurrido ese tiempo se colocan en posición normal y están listos para guardar.

Con estos procesos conseguirás ralentizar la alteración de los alimentos, lo que permite alargar su vida útil y, por otro, impedir el desarrollo de agentes biológicos (bacterias, virus, parásitos) que pueden ser perjudiciales para nuestra salud, por lo que los productos son más seguros.

Hay que recordar que si en el momento del consumo se detecta que el alimento puede estar en mal estado por algún defecto en el envasado, no se debe poner en riesgo la salud y se debe evitar consumirlo.

Se puede comer bien, ¡y en conserva! ¿Te animas?

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...