Mostrando entradas con la etiqueta alimentación de verano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alimentación de verano. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de julio de 2016

LOS 5 BÁSICOS DE TU LISTA DE LA COMPRA ESTE VERANO

gazpacho de sandía


Hoy recomendamos los alimentos con mayor equilibrio nutricional y poder hidratante para los meses estivales

El calor manda en nuestra vida en estos meses estivales, máxime desde que las consecuencias del cambio climático se han traducido en un adelanto de las entrada de las estaciones y en un aumento de las temperaturas.

Si hay algo que cambie durante julio y agosto, e incluso, junio y hasta septiembre es, además, por supuesto, de la forma de vestir, la manera de alimentarnos.

Ya desde las desde las culturas clásicas se viene diferenciando entre una alimentación de invierno y una de verano, propiamente dichas. El factor determinante: la función que cumple lo que ingerimos en la regulación térmica de nuestro organismo.

Como asegura el dicho: “el cuerpo es muy sabio” y a la hora de convivir con el invierno apuesta por platos calientes de cuchara, que nos reconforten y nos aporten las calorías necesarias. En verano, sin tanta necesidad de energía, las claves son la hidratación y refresco.
Líquido y frío, dos conceptos de presentación en torno a los que debe girar la alimentación estos días

En torno a ellos, hay que mantener, y si es preciso aumentar (a causa de la práctica de deportes o debido al desgaste de largos viaje) los parámetros nutricionales básicos.

Nuestro frigorífico, con unos grados menos, también en el congelador, para la conservación adecuada de los alimentos, debe contener los niveles de minerales, las vitaminas y las proteínas adecuados. En cuanto a los hidratos, siempre mejor los compuestos, con mayor proporción 
de fibra y más nutrientes.

Las grasas, sobre todo animales, siempre con control.

Aclarados estos puntos, toma nota de esta pequeña lista de la compra con la que tu cuerpo estará hidratado, bien nutrido y con toda la fuerza para eso que llaman veranear:
  1. Quinoa
Esta semilla se comercializa como cereal y se considera un superalimento porque contiene todas las proteínas de alto valor biológico, es decir los aminoácidos que intervienen en todas las funciones básicas del organismo. Aporta fibra, minerales como el hierro, sodio , potasio y cinc y los ácidos grasos Omega 3 y Omega 6, muy activos en la prevención de accidentes cardiovasculares.
La puedes encontrar en tiendas especializadas y herbolarios, aunque las grandes superficies ya la comercializan.
Para condimentar ensaladas y también sopas frías.
  1. Sardinas
Es un pescado de temporada, al que podrás acceder fresco en mercados y establecimientos, sobre todo en zonas marítimas. De precio asequible y muy saludable, la sardina es de los pescados azules que mayor concentración de lípidos saludables, el llamado colesterol del bueno, presenta entre los peces de su misma clasificación.
Es rica en vitamina E, un antioxidante que lucha contra el envejecimiento de órganos , tejidos y piel.
  1. Sandía
Si te aburres de tus gazpachos, inclúyela, sustituyendo la mitad de tomate por un cuarto de sandía sin las pepitas. Es el agua vitaminada que necesitamos para hidratarnos. Es diurética y ayuda contra la formación de cálculos renales, una enfermedad frecuente en estos meses, por la falta de líquido.
También antioxidante, atención a sus buenos aportes de betacarotenos , ese pigmento que contribuye al bronceado.
  1. Pavo
Introducimos la carne con este producto, más ligero, menos graso y que se puede consumir a la plancha e incluso como ingrediente en la ensalada. Recomendado en las dietas para adelgazar, es rico en triptófano, un aminoácido que participa en los procesos de formación de la serotonina, considerada la hormona de la felicidad. Aclarar que siempre hablamos de pechuga de pavo fresca, nada de fiambres procesados, ricos en azúcares refinados, conservantes y otros elementos poco saludables.
Te aportará la energía que necesitas por su alto contenido proteico, dejando al lado las grasas y el colesterol malo procedente de la carne roja.
  1. Agua de coco
Puedes adquirirla en supermercados y tiendas, aunque mejor tomarla en su presentación más pura y natural. Este tónico digestivo es rico en potasio, magnesio y otros minerales que contribuyen al proceso de electrolisis natural, regulando la hidratación del cuerpo. Por este motivo se recomienda en casos de diarrea y de vómitos recurrentes.

Hay que destacar también sus propiedades alcalinizantes, que ayudan a nivelar el ph de nuestro organismo y contribuir a que sea alto, alcalino, en vez de bajo, ácido. Cuánto más bajo sea más cerca podemos estar de determinadas dolencias y enfermedades.

viernes, 31 de julio de 2015

6 claves para cuidar la piel en verano


·          La alimentación, clave para cuidar nuestra piel en verano

·          Las frutas y verduras de verano son una fuente excelente de hidratación

·          No se debe olvidar el consumo de vitamina C y E, son el antioxidante por excelencia

Con la llegada del verano nuestros hábitos experimentan alteraciones que hacen que la piel sufra ciertos daños. Es primordial proteger e hidratar nuestra piel tanto por fuera como por dentro.  Ya os he hablado en alguna ocasión de Yocomobien.es, la plataforma online que vende cestas semanales a domicilio con los productos frescos necesarios para que sus clientes puedan preparar, de forma muy rápida y cómoda, las recetas que diseña su dietista,  hoy nos da las 6 claves de alimentación tener una piel radiante y luminosa este verano.
Estos son los nutrientes que no deben faltar en el periodo estival:
El agua
Además de ayudarnos a mantener la piel hidratada, permite eliminar fácilmente las toxinas. Tienes que ingerir líquidos regularmente durante el día.
Las frutas y verduras de verano son una fuente imprescindible de agua y destacan por ser refrescantes, por lo que son una de las mejores opciones para hidratarnos.
Ácidos grasos
Los ácidos grasos insaturados (por ejemplo, ácido oleico) son imprescindibles para tener una piel bien estructurada e hidratada, los encontrarás en el aceite de oliva, el aguacate y aceitunas. Los ácidos grasos poliinsaturados los encontrarás en los frutos secos, pescado azul, legumbres y semillas ricos en omega 3 y 6.
Vitamina A
Es un gran antioxidante y mantiene la elasticidad de la piel y el brillo del cabello. La podemos encontrar en alimentos tanto de origen animal; leche, mantequilla, yema de huevo, aceite de hígado de bacalao como de origen vegetal en forma de beta-caroteno; zanahoria, espinacas, acelgas, tomate, albaricoque, melón, mango, lechuga, pimiento y judías verdes.
Hay que tener en cuenta que una de las propiedades destacables del beta-caroteno es su efecto potenciador del bronceado, al estimular la producción de melanina. Pero no podemos olvidar que un exceso de beta-caroteno dará lugar a una coloración anaranjada de la piel, y puede llegar a ser dañina para el hígado.
Vitamina C y E
Las vitaminas C y E son un antioxidante por excelencia. Los encontrarás en frutas ácidas, guayaba, perejil, pimientos, grosella, col, rábano, tomate, limón, berro, kiwi, naranja, pomelo, guisantes, judía verde y patata.
La vitamina E está presente en casi todos los aceites vegetales prensados en frío, aceite de soja, maíz, girasol, oliva, cereales integrales, semillas crudas, frutos secos, espinacas, col, guisantes, mantequilla, leche y huevos.
Vitaminas del grupo B
Las vitaminas del grupo B ayudan a mantener el buen estado la piel. Este tipo de vitamina la podemos encontrar en gran variedad de alimentos de origen vegetal y en los de origen animal.
Minerales zinc, selenio y azufre
El zinc, el selenio y el azufre son indispensables para mantener una piel joven y elástica.
Algunas de las fuentes de zinc son las ostras, nueces, huevos, almejas, anchoas, atún, germen de trigo, bebidas de soja, legumbres, queso, carnes magras y setas.
En cuanto al selenio lo puedes encontrar en las nueces de Brasil, cereales integrales, mariscos, pescados, carnes, verduras y productos lácteos.
Por último, el azufre está presente en los huevos, leche y derivados, cereales integrales y levadura de cerveza.
Yocomobien nos ayuda a seguir una dieta sana y equilibrada para tener una piel brillante, pero siempre sin olvidar que debemos proteger la piel ante los efectos solares.
¡Come bien y recuerda protegerte del sol este verano, tendrás una piel radiante y luminosa!.

¡Feliz día amigos!

miércoles, 1 de julio de 2015

Mitos sobre la alimentación de verano

El experto en nutrición Ata Pouramini te ayuda a mantener el peso en los meses de calor



En las culturas clásicas ya se tenía en cuenta la estación del año a la hora de elaborar los menús para las familias. Griegos y romanos adoraban el noble arte de la gastronomía y lo disfrutaban como un placer para los sentidos, además de una buena oportunidad para celebrar pequeños y grandes actos sociales.

Desde entonces, las costumbres en relación a este tema poco han cambiado. Se come ligero y frugal en verano y de forma más copiosa y con alimentos más calóricos en invierno. La diferencia tiene que ver con la necesidad de nuestro cuerpo de regular su temperatura. Cuando decimos que “el cuerpo nos pide una sopa caliente” nos referimos a que necesitamos más calorías para hacer frente a los bajos datos del termómetro.

Podríamos decir que  el frío acelera nuestro metabolismo, puesto que lo “pone a trabajar”, mientras que el calor  lo ralentiza. Así pues, quemaremos más despacio la grasa en verano.

Aclarados estos principios básicos, el autor de “Tú eres tu Medicina” te ayuda a desenmascarar algunos mitos  sobre alimentación veraniega, que te ayudarán a mantener a raya tu peso.

1.   En verano se engorda menos por el calor. FALSO. Que sudes más o menos por el calor que haga cuando realices la digestión nada tiene que ver con la báscula. Depende de la composición de los alimentos : que sean más o menos digeribles, que se consuman, por lo tanto, más o menos calorías en ese proceso.

2.   Cogeré peso porque, al beber mucho agua, retendré más líquido. FALSO. La hidratación que necesitas es mayor, a causa de los viajes y los cambios de horario y dieta. A través del sudor podrás expulsar también líquido retenido debido a la acción vasoconstrictora del calor.


3.   Como necesitamos menos calorías podemos prescindir del segundo plato. FALSO. Si quieres tener una alimentación saludable en estos meses necesitas añadir un elemento principal a tu primer plato. Por ejemplo, un huevo cocido, atún o algo de pollo a tu ensalada.  Aportarás la proteína básica. Si prefieres pescado, enriquece una tosta con algo de salmón o también a una ensaladilla o plato de verdura.



4.   No debo tomar platos substanciosos y/o calientes en verano. FALSO. Un plato de lentejas en pleno verano no te provoccará nada malo. No ganarás peso, si es que no lo tomas como único menú y te entregas a la vida sedentaria. Te producirá una sensación de mayor saciedad que evitará el picoteo entre horas, además de aportarte la fibra necesaria para el correcto tránsito intestinal, más en esta época de cambios.


5.   Para combatir la sed y no engordar puedo alternar el agua con zumos naturales. FALSO. Los zumos naturales son sanos, puesto que están llenos de minerales y vitaminas esenciales. Son una de las estrellas de las famosas dietas “detox”, pero ¡ojo! la fruta tiene elevados índices de azúcar. Azúcar, ya se sabe, es sinónimo de calorías. Zumos sí, con moderación. Para hidratarse, lo mejor el agua. 

 ¡Con estas pautas, ya puedes disfrutar y comer de forma ordenada este verano!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...